¿Es realmente necesario ingresar a una academia para ser modelo?

En la industria del modelaje, la idea de asistir a una academia puede ser un tema de debate. Muchos aspirantes a modelos se preguntan si realmente es esencial inscribirse en una academia para alcanzar el éxito en esta carrera. Sin embargo, la realidad es que la decisión de ingresar a una academia puede variar según varios factores, incluida la calidad de la academia en cuestión y las necesidades individuales del modelo en formación.

Es crucial reconocer que no todas las academias de modelaje son iguales. Algunas son excepcionales en su enfoque educativo, brindando un apoyo valioso y una guía experta para sus estudiantes, mientras que otras pueden ser poco más que negocios que buscan sacar provecho económico de las esperanzas y sueños de los aspirantes a modelos. Es importante tener en cuenta estos factores al considerar ingresar a una academia.

Una de las principales ventajas de asistir a una academia de modelaje es la oportunidad de recibir formación profesional de expertos en la industria. Estas academias pueden proporcionar conocimientos fundamentales sobre aspectos clave del modelaje, como caminar en la pasarela, posar frente a la cámara, técnicas de maquillaje y cuidado de la piel, entre otros. Esta instrucción puede ayudar a los modelos en ciernes a pulir sus habilidades y destacarse en un campo altamente competitivo.

Además, las academias de modelaje a menudo ofrecen oportunidades para establecer conexiones en la industria. Algunas academias tienen vínculos con agencias de talentos y profesionales de la moda, lo que puede brindar a los estudiantes acceso a castings y trabajos remunerados. Estas redes pueden ser invaluables para aquellos que buscan iniciar su carrera en el mundo del modelaje.

Sin embargo, no todas las academias cumplen con estas expectativas. Algunas pueden carecer de un enfoque personalizado, tratando a todos los estudiantes de manera uniforme sin tener en cuenta sus habilidades individuales o metas profesionales. Otras pueden enseñar técnicas obsoletas o irrelevantes que no se alinean con las demandas cambiantes de la industria. Además, existen academias que priorizan las ganancias financieras sobre la calidad de la educación, lo que puede resultar en una experiencia decepcionante y poco fructífera para los estudiantes.

Por lo tanto, es crucial investigar cuidadosamente antes de comprometerse con una academia de modelaje en particular. Los aspirantes a modelos deben buscar academias con sólidas credenciales y reputación en la industria. Es recomendable leer reseñas, solicitar referencias y, si es posible, hablar con exalumnos para obtener una idea clara de lo que la academia tiene para ofrecer.

Además, los aspirantes a modelos deben evaluar sus propias necesidades y objetivos antes de tomar una decisión. Algunos pueden encontrar que pueden aprender y crecer como modelos de forma independiente, aprovechando recursos en línea, tutoriales, sesiones de práctica o optar con formación personal o semi personal. Otros pueden beneficiarse enormemente de la estructura y el apoyo que una academia de modelaje puede proporcionar.

Si bien, ingresar a una academia de modelaje puede ser beneficioso para algunos aspirantes a modelos, no es una opción universalmente necesaria. Es fundamental investigar cuidadosamente las opciones disponibles y considerar las necesidades individuales antes de tomar una decisión. Con la combinación adecuada de determinación, educación y apoyo, cualquier persona puede tener éxito en el emocionante mundo del modelaje.

Qué ventajas tiene dedicarse al modelaje?

Cuando el modelaje se toma en serio y se toma como una profesión, es de suponer que se está teniendo éxito como modelos, si es así, ser modelo trae diferentes ventajas que hacen que sea súper atrayente dedicarse a esto:

– Posibilidad de viajar a diferentes ciudades, regiones y hasta países. Es ideal para quienes les gusta conocer lugares, culturas y quien tenga la capacidad de adaptarse a los espacios, costumbres y comidas.

– Hacer importantes relaciones públicas, conocer personas de la farándula y de la vida pública. Al ser modelo se convierte en figura pública y por lo tal es normal que se empiece a codear con otras personas que también lo son.

– Satisfacción personal y orgullo al verse en publicaciones, comerciales de televisión, realizando entrevistas, entre otras muchas cosas.

– Ganar dinero. No es ningún secreto que el modelaje es muy bien pago.

– Conseguir notoriedad y disfrutar de algunos privilegios. 

– Causar envidias, lo cual es muy común, además por el imaginario que la gente tiene sobre el mundo del modelaje.

Lógicamente también hay su lado negativo como:

– Enfrentarse a diferentes peligros que tiene el modelaje tanto a nivel de salud como social. No todo es tan bello como lo pintan, los riesgos son muchos.

– El modelaje no es duradero y así como puede durar años siendo modelo, también puede ser cuestión de días, semanas o meses. Aquí tanto el aspecto físico, profesional y el de las relaciones con otras personas, te puede afectar.

– Cuidar mucho su apariencia física, lo cual conlleva a realizar ejercicio continuamente, cuidar la alimentación y tener rutinas para el cuidado de la piel, el cabello, uñas y dientes. Además de un buen estilo de vida, que implica el sacrificio de algunas cosas como el licor, las fiestas, entre otras.

– Frustrarse a no alcanzar la fama, el reconocimiento o el dinero que se pretendía. Sobre todo cuando se hace comparación con alguien que empezó al mismo tiempo que tu o que consideras que físicamente no está a tu nivel.

– Es un campo muy competitivo y así como se sube, también se cae o se estanque.

El modelaje en cualquiera de sus formas no es fácil, y así como puede traer muchas satisfacciones, también puede generar muchas frustraciones, por ende, se debe entender que ser modelo no es algo para gente linda y tonta. En primer lugar la belleza es relativa, y lo segundo es que este medio implica tener muchas suspicacia para poder salir avante, por lo cual no es aconsejable para personas sin estudios y sin preparación.

Qué se necesita para ser modelo?

“modello” es un termino italiano, el cual es un arquetipo o referencia para imitar o reproducir, un modelo es un ejemplar que se debe de seguir a la perfección, y eso es lo que cree el común de la gente, que las personas que se dedican al modelaje son perfectas. Desde la antigüedad se utilizaban personas con una belleza física sobresaliente para que posaran para obras de artes, hoy en día el mundo de la moda y la publicidad buscan también personas con un prototipo de belleza que ayuden a cumplir sus objetivos.

La belleza es relativa y en el modelaje pasa lo mismo. No existe un limitante para modelar, todo el mundo puede ser modelo solo depende escoger bien qué tipo de modelo puede ser. 

Según el aspecto de cada quien en la práctica no existe ningún requerimiento físico para trabajar de modelo porque son muchos los campos y los estilos que abarca el mundo audiovisual y de la moda, existe la posibilidad de que para ciertos trabajos se requieran perfiles que están muy lejos del arquetipo de las y los modelos perfectos. No todo es pasarela y supermodelos.

los supermodelos o “top models” es una muy pequeña parte de la industria del modelaje, son pocos los que tienen las características para serlo, si la moda y la publicidad solo se rigiera por la utilización de esta clase de modelos sufriría un estancamiento porque igualmente a pesar de ser relativamente perfectos, no sirve para todas las diferentes facetas que tienen estas dos grandes industrias.

Ser modelo usualmente se asocia al género femenino, sin embargo, en su más amplio sentido abarca a hombres y a personas de todas las edades. Existe la creencia extendida que todos los hombres que se dedican al modelaje son homosexuales o tienen tendencia a serlo, lo cual es falso. Como en toda actividad y profesión existente hay personas con diferentes orientaciones sexuales pero esto no indica que sea esto cierto. Un modelo, es una persona con condiciones específicas de edad, estatura, medidas, belleza, etc., los cuales  varían según las necesidades del diseñador, la empresa o de la campaña publicitaria que lo requiera. 

Al modelo se le compara con un maniquí y hoy en día para ser un super modelo se debe de parecer a un maniquí. La función del modelo es mostrar lo que llevan puesto o adornar un espacio, un evento, un producto  o hasta a otra persona; hay personas que creen que un modelo es aquel que se hace notar, que se muestra a si mismo y la verdad es que un buen modelo es aquel que es capaz de hacer que lo que se pone o lo que este a su lado se vea extraordinario.

Los requerimientos físicos para aquellos modelos que aspiren a desfilar en pasarelas de moda o en la mayoría de los trabajos publicitarios fotográficos se ven casi siempre gobernados por las mismas tendencias sociales en lo que a prototipos de belleza se refiere. Tendencias estas, que actualmente han cambiado y permiten que no haya un limitante real para ser modelo, porque hasta personas con discapacidad física lo pueden ser.

Algunos campos del modelaje tienen elevados requisitos para que un modelo se establezca en él, allí  no sólo es la belleza, la figura y la altura lo que prima, sino también una serie de conocimientos específicos para los que incluso existen escuelas especializadas. Los desfiles de moda son los que más exigen requerimientos, mientras que la publicidad, el cine o televisión y en fotografía hay menos requerimientos porque no resultan tan explícitos, además, el trabajo que se realiza es editable y se puede echar mano a la tecnología para mejorar ciertas cosas. 

Uno de los grandes problemas para que las personas se dedique al modelaje es la estatura, pero justo el campo que mas se mueve que es el de la publicidad, la que no le da prioridad a este tema.

Ser un modelo profesional no es fácil; gran parte de las aptitudes necesarias se obtienen tan sólo de la herencia y la suerte genética, las actitudes de la formación que haya tenido durante su vida, y a esto se le suma que  existen gran cantidad de conocimientos y experiencias que se debe aprender por sí mismo, y que marcarán la diferencia entre un(a) modelo simplemente fotogénico y un(a) modelo con carisma, personalidad, flexible y comunicador.

Una o un modelo es mucho más que su aspecto. lo más importante es su actitud. Debe de ser desenvuelto(a), que no sienta vergüenza ante una cámara, que puede relacionarse bien con la gente a su alrededor, que sabe interpretar a quien la dirige, que desea comunicar.

El modelaje puede ser comparado con la actuación por que la o el modelo debe estar dispuesto a asumir expresiones, actitudes, gestos o poses que pueden no serle familiares o cómodas. Si no se tiene capacidad de adaptarse a las exigencias de los trabajos y a las órdenes que se le dan, no puede ser modelo.

Si una persona se siente incómoda representando papeles como ése (o como muchos otros), seguramente no se encontrará a gusto.

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